4 ENÓLOGOS UTN RETIRARON SUS DIPLOMAS

Cuatro Licenciados en Enología de la UTN FRM recibieron su título profesional de manos del coordinador de las carreras de Enología, Lic. Héctor Bertona, en el salón de reuniones del consejo directivo, el jueves 27/09/18.
El coordinador dio la bienvenida a los nuevos profesionales y sus familiares, destacó la importancia del apoyo de éstos para con los estudiantes y el esfuerzo y perseverancia de los graduados porque “las personas que logran terminar una carrera universitaria no son la mayoría”.
Luego de las palabras de apertura el coordinador tomó juramento e hizo entrega del título a cada uno de los profesionales.
Alejandro Villalobos (28 años) viene de Uspallata y estudió en una escuela “para nada técnica, por eso al principio me costó bastante pero con sacrificio y muchas ganas creo que se puede logar todo”. Es hijo de un policía y fue su padre quien le inculcó la carrera “me dijo me gustaría que algún día seas enólogo”. Trabaja en la bodega Atamisque, en el Valle de Uco, y querría hacer alguna pasantía o beca en el exterior.
“Fue un gran esfuerzo de 5 años” dice Gustavo Guevara (29), que se acercó a la enología por ser mendocino “eso influye mucho” y a través de su pasión por la gastronomía que estudió con anterioridad. “Empecé a tomar el vino con más conocimientos relacionándolo con la comida”. Destacó de la UTN FRM: “mucho apoyo de los profesores, muy buenos profesionales”.
Georgina Gagliano (26) trabaja en la bodega Nieto Zenetiner desde hace 5 años. “Siempre me interesó el mundo del vino y todo lo que implique, como sommellerie, gastronomía; hacerlo y tomarlo (risas)”. Sostiene que “hay muchos rubros a los que uno se puede acoplar con este título”.
Una graduada “antigua”, Cecilia Ravlic (37) perteneció a la primera camada de la carrera, se graduó en el año 2006 pero recién hoy se decidió a retirar el título, “todos los años me llamaban para retirarlo pero para mí era un trámite”. Trabajó durante 5 años en bodega Peñaflor y actualmente se desempeña en una fraccionadora móvil de gran trayectoria que ofrece servicio de etiquetado y llenado en las bodegas, a pedido.
Respecto al ejercicio de la profesión, Cecilia dice: “es sacrificada por los horarios, sobre todo en época de vendimia y el que está al lado de uno tiene que comprender, acompañar porque nuestro trabajo tiene horario de entrada pero no de salida”.
A los más jóvenes les recomienda “que sigan peleándola, está difícil conseguir, es a nivel país” y contó que al principio trabajó muchos años ad honorem: “adquirí mucha experiencia, contactos, amigos, compañeros, el mundo de la vitivinicultura es muy chico y se conocen todos”.//

 

 

 

 

 

 

 

 

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